Elsa Anamaría Cárdenas

Elsa Anamaría Cárdenas

 
Saturday, 21 October 2017

Autor: David Mckee

Colección: Sopa De Cuentos
Editorial: Anaya
Traducción: Juan Ramon Azaola

Saturday, 21 October 2017

Leo Lionni 

Colección Libros para soñar.
Traducción de José Manuel Gonzalo Barreiro
Andalucía, Kalandraka Ediciones, 2004 

Saturday, 21 October 2017

Nos guste o no, Internet es parte de nuestra realidad. Es la fuente de información más grande del mundo, el gran medio de comunicación, y de publicación, de nuestro tiempo. Es el espacio donde los escolares encuentran el resumen breve del libro que le pidieron leer meses atrás, pero que no leyeron porque prefirieron pasar horas y días enteros en pasatiempos como "Dofus"(1), o juegos en línea de “XBox 360”, “PlayStation III” o “Wii!”, que les permiten además interactuar con jugadores de todo el mundo. Sin embargo, también es donde encontramos excelentes bibliotecas digitales y libros completos, o blogs interesantes o útiles para nuestro trabajo.

En síntesis, en la actualidad, Internet es inseparable de la comunicación y la lectura. Lo notamos, por ejemplo, en la forma en que ha roto el elitismo de las publicaciones escritas. Ya no hay restricciones. Podemos acceder a la información desde la comodidad (o incomodidad) de una cabina de Internet, desde nuestro dormitorio u oficina, en un parque o biblioteca con conexión Wi-Fi (como la Biblioteca Nacional); donde sea hallamos nuevas formas de expresarnos y comunicarnos.

Hace poco, Mario Vargas Llosa, desde Colombia, declaró al diario El Tiempo: "Yo creo que la gran amenaza son las máquinas que puedan acabar con el libro. No sabemos qué va a pasar con ese desafío para la literatura que es la pantalla". En la misma entrevista, nuestro gran escritor se preguntó si Internet "¿aniquilará al libro? ¿Coexistirán?", y respondió que "eso está por decidirse, y muy pronto". Subrayó además que su apuesta "es por que el libro sobreviva" y explicó que "no es que esté en contra de la red, pero si la literatura se hace solo para las pantallas se empobrecerá, porque la pantalla hace que pierda profundidad y riesgo". Para Vargas Llosa, "la tecnología imprime a la literatura una cierta superficialidad", aunque reconoce que "la correspondencia se había acabado casi y ahora con Internet resucitó, pero es una caricatura de lo anterior, que se hacía con gran cuidado".

Fuente: eluniversal.com.mx

Esta es, sin duda, una de las autorizadas voces del debate, pero otras, no menos importantes, encuentran en ella el discurso clásico que sostiene que las nuevas tecnologías destruirán todo lo bueno que tenemos hasta ahora, como cuando se inventó la imprenta y se decía que «los libros impresos no pueden compararse con los escritos por los monjes», o como cuando se inventó la radio y se creía que “la gente dejará de ir a los conciertos de música», o que la televisión significaría «la muerte del cine». El debate, seguramente, continuará.

Lo que no admite discusión es que Internet, como ya se señaló, es una realidad de nuestros días, que puede llevar la lectura (y la literatura) a lugares insospechados y que puede impulsar y extender (otros dicen “democratizar”) el acceso a la misma. Es también un hecho que la red, como destaca Joaquín Aguirre, profesor de la Universidad Complutense de Madrid, ya nos ofrece amplias (y muy serias) posibilidades, donde el navegante es quien decide qué le interesa. Hablamos de páginas Web sobre autores, páginas Web de autores (la página oficial de Mario Vargas Llosa), espacios web dedicados a obras literarias, editoriales virtuales, revistas sobre literatura, proyectos literarios, bibliotecas virtuales, bases de datos de información literaria, incluso acceso a copias escaneadas de valiosos incunables, espacios www de recursos literarios seleccionados, información sobre actividades relacionadas con la literatura, cursos en línea sobre literatura y muestras de trabajos educacionales, foros de discusión sobre literatura y una lista interminable.(Una muestra de esto podemos encontrarla en la página ¿Qué encontramos en la WWW?).

Si tenemos en cuenta todo lo señalado, no queda duda de que Internet es un mundo de oportunidades para todas las generaciones, especialmente para las nuevas. Ello se aplica también a la promoción de la lectura, donde existen amplios espacios para la creatividad y para la juventud de ideas. Una de estas nuevas formas de promoción de la lectura la encontramos en los llamados “book trailers”, que no son otra cosa que videos similares a los que se emplean para promocionar películas, pero en este caso son creados especialmente para promover libros.


Por lo general, en el caso de libros para adultos, estos videos buscan sugerir más que mostrar, de manera que el lector se imagine los personajes. Un buen ejemplo es Love,Meg. ("amor, Meg") de C. Leigh Purtill. Sin embargo, esto cambia cuando los libros promocionados son álbumes para niños, en cuyo caso se utiliza también imágenes pero invitando siempre de una manera novedosa a leer el libro, como en el caso de “Es agradable ser un cerdo” ("Being a pig is nice") de Sally Lloyd Jones. Estos “book trailers”, concebidos, probablemente, con el principal objetivo de vender libros, resultan una gran ayuda para la promoción de la lectura ya que logran animar a aquellas personas que, de otra manera, no estarían dispuestas a leer o a aquellos que pasan mucho tiempo en Internet. Además, nos ofrece mayores elementos de juicio que la sola carátula del libro.

Así como estos novedosos trailers, otra forma interesante de ayuda al trabajo de animación a la lectura son las páginas Web creadas para los profesores y padres que ofrecen consejos para despertar el interés de los niños por la lectura. Un buen ejemplo es "Book It", que nos ofrece los siguientes juegos que pueden ser aplicados en el salón de clase o en el hogar.

El Bingo del Lector(2) : Escribir sobre la pizarra 25 a 30 palabras relacionadas con los libros. Entregue a sus estudiantes un papel de 20 x 30 cm. y pida que lo doblen en nueve cuadrados. Entonces, los estudiantes deben escribir nueve de las palabras de la pizarra en cada uno de los cuadrados sobre su hoja. Entrégueles maíz o caramelos para marcar. Al azar, diga las palabras en voz alta. Cuando un estudiante ha rellenado una fila vertical, horizontal, o diagonal, él/ella deberá decir, "Libros". Dar un premio al ganador. Puede ser un libro, un señalador etc. Para variar, el profesor puede jugar el Bingo del Lector dando la definición de las palabras. (Jean Haegen, Mattawan Elementary, Mattawan, Ml, Grade 4)

Cacería de palabras: Se divide la clase en equipos y se entrega a cada equipo una copia del mismo libro. Deben encontrar los números de las páginas de objetos particulares, acontecimientos, o gente. Brinde una recompensa al equipo vencedor. (Lana Downing, Hanson Memorial School, Franklin, LA, Grade 6)

Libro-charadas: Divida su clase en dos equipos. Cada equipo piensa en diez títulos de libros, los escribe sobre pedazos individuales de papel, y los pone en una caja. Los miembros de equipo toman turnos dibujando un titulo de la caja de los oponentes y actuando el título para su equipo. Se deberá adivinar el titulo. El profesor supervisa el tiempo (2 o 3 minutos máximo). El equipo con más aciertos gana. Los estudiantes deben seguir señales y gestos de charada estándar. (Helene Debelak, Birchwood School, Cleveland, OH, Grades 3-8)

En conclusión, Internet nos ha provisto de novedosas herramientas que promueven la lectura, de manera que el libro impreso y el virtual logren coexistir como lo hacen la televisión y el cine, la radio y la música en vivo. Las nuevas tecnologías no tienen que aniquilar al libro y menos hacer que las personas lean menos. Todo lo contrario. Deben ser tomadas como un recurso más con el que contamos para que el placer de la lectura llegue a todos.

  • Dofus es un juego de tácticas multijugador masivo desarrollado y publicado por Ankama Games
  • Traducción libre del inglés

Coméntanos y comparte tus experiencias y proyectos al siguiente mail:

This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.

Videos